domingo, 6 de noviembre de 2016

El hombretón.

Mi querido hombretón, mi adicto al trabajo. ¿Qué te pasa? Te veo triste y apagado. Sé que piensas mucho y no quieres dejar de hacerlo, pero ¿no ves que no  te deja ser feliz 100%?

Creo que tienes tantos miedos que te escabulles y te aferras a tu entorno. Piensas que la positividad es cosa de niños pero la verdad es que no lo es.  

Quise que abrieras los ojos, pero me quede en el intento. Aprendí que no puedes  cambiar a una persona, si ella no está dispuesta a cambiar.

Hace unos días vi que volviste  a tropezar con la misma piedra. Inmediatamente quería remover mar y tierra para ayudarte pero me contuve. Desde que te abrí mi trocito de corazón dándote paz me encerraste en una caja y no te volví a verte más. Ojalá que de aquí no mucho te des cuenta y abras los ojos. Mientras tanto espero que no sufras demasiado y que las pequeñas cosas te llenen de alegría.


Con mucho cariño, una pequeñaja no tan pequeña que te aprecia.  

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